-Querido Jan, si la vida fuera fácil no existirían los sentimientos, pero ya que existen, aprovechemos el mejor de ellos.
-¿Cual?
-El amor. - Sentenció el Sr. Green mirando a los ojos del joven.
-Pero el amor es una putada, señor.
-A veces da miedo, sí. Y, ¿ a caso no hace eso sentirte más vivo? Para ganar, hay que arriesgar.
-¿El amor se puede medir?
-O se quiere, o no se quiere.
Hubo unos segundos de silencio para poder digerir la respuesta.
Hubo unos segundos de silencio para poder digerir la respuesta.
-¿Se puede morir de amor?
-Sí.
En ese momento Jan abrió mucho los ojos. No se esperaba esa respuesta, pensaba en algo más optimista.
-Mueres de amor cada vez que la ves y sonríes. Mueres de amor cada vez que duermes a su lado y no quieres que amanezca nunca. Mueres de amor cada vez que te besa y le correspondes.
Fin de la conversación.