domingo, 22 de marzo de 2015

En la misma piel


Este estado sempiterno que parece que partió, y no partió. 
Hostigándome por no salir y por ello me adentro más, como si quisiera llegar al centro del laberinto
 para hallar la respuesta a algo que está fuera de mi alcance, a algo de lo que soy y no soy parte. 
Y así, sumida en la transformación del yo todavía, sin importar los inviernos que pasen, 
sigo dándome cabezazos de memoria para encontrar alguna remota pista, 
no de lo que pudo suceder, sino de como empezó a desencadenarse.
Pudiera ser que lo que vino después fuera mejor, peor, igual... quien sabe, 
y nunca lo sabré, y nunca lo supe. 
Pero lo que si es cierto es que ver a lo posterior es como mirarse a una misma. 
Y lloro. Y llora. Y lloramos.
Buena suerte.

miércoles, 18 de marzo de 2015

La otra vida


No es una estrella fugaz lo que viste caer, no es un cometa, un meteorito o un pedazo de universo.
Es una vida que cayó, sus fuerzas flaquearon más de lo normal. Y normal.
Y cae, estrepitosamente, como un ángel al que le cortan las alas, 
como una lágrima que recorre la mejilla hasta el suelo, donde va a morir.
Dices que la ausencia quema y la soledad te aprieta. Lo sé, y es verdad, y no es mentira.
Puede que te atrapes a ti misma, que atrapes tus miedos y tus sueños 
y vivas conjuntamente con ellos, sin saber lo que está bien o mal, 
que no lo quieres saber, que lo sabes sin saber.
No te culpes, vida.  No te hostigues, no te menosprecies, no te castigues. No te culpes, vida.

lunes, 16 de marzo de 2015

El principio del fin

Sonaba una meliflua melodía. 
Era sobrecogimiento, era verdad, era luz, era el cielo y era Dios. 
¿Dios? ¿Qué Dios? 

¿Acaso para entrar en el nirvana, que es lo que pretendo, tienes que saludar al viejo 
barbudo que en millones de ocasiones he blasfemado contra él? ¿Era necesario?
¿Y si cuando lo vea, no es Dios mismo sino Allah, o Buddha, o... nadie?

Un espejo, eso es lo que hay, un espejo. Y mi reflejo que culmina la inefable escena.
Y me miro, y me miro del espejo hacia fuera. Soy dos y soy una. ¿Qué significa esto?
Pudiera ser el sentido de la vida, ¿al final todos llegamos a uno mismo? ¿Yo soy Dios?

- No dudes, no es lugar de preguntas, es el sitio del ahora y de la eternidad. Dijo el reflejo.
Introduje la mano en el espejo y pude tocarme a mí misma, ya no era yo, era luz, y me expandía como mis propiedades indican. 
Fui mil, fui millones, fui universo, soy universo.
La música dejó de sonar.

viernes, 13 de marzo de 2015

O no, o sí.

Amor, dar vueltas, subir a las atracciones, bajar, volver a subir y nunca acabar de despegar.
 Anclarte en tierra, aferrarte a los barrotes, que estos te dejen libre. 
Ser libre, en el fondo del mar. Subir poco a poco, parece que no llegas, y no llegas. 
O no, o sí.
Encender una vela, o dos, o muchas. 
Mirar alrededor, hay mucha gente, ahora ninguna, pero siempre dos. 
O no, o sí.
Andar sola, unirte a más, unirte a muchos, a demasiados, a pocos, a ninguno. 
O no, o sí.
Confiar, en una misma, en otros mismos, en todos. Sobrepasar límites, de una orilla 
y de la otra, saltan chispas en la frontera, en el medio, en el ecuador. Se apagan. 
O no, o sí.
Amor, explosión, implosión, destrucción, renovación. 
Y late, latero, latente, lateral, lateralmente. 
De canto, de filo o como puedas. 
O no, o sí.