martes, 19 de junio de 2018

Sigue nadando.

De las batallas de oriente hasta la cercanía de casa,
De las luchas por lo ajeno hasta el desprecio más íntimo.
Cuánto tendrá que pasar hasta que la paz se restaure y todo se vuelva calma.
Cuándo seré consciente. Cuándo aprenderé.
La ironía del destiempo vuelve ahora más fuerte que nunca.
Esta vez ríe a carcajadas, se ahoga incluso. Nunca la podré pillar.
Ponerte un caramelo en la boca y quitartelo. 
Ponerte un corazón... y quitartelo. Y dividirlo.