Tus pestañas, ay qué bonitas eran tus pestañas.
jueves, 30 de abril de 2015
sábado, 25 de abril de 2015
Niño agridulce
Hubo días malos, días buenos y días inesperadamente hermosos.
No elegimos de donde venimos, pero sí a donde vamos.
Qué hace a uno ir por el camino equivocado, intencionadamente.
No se piensa en el ayer, mañana, dentro de unas horas... se piensa en el instante.
Un día serán anécdotas, las fotos se convertirán en viejos recuerdos.
Esto está pasando, esto tenía que pasar.
Lo que hace verdaderamente estallar del asunto es que lo esperaba,
lo meditaba, lo rezaba, lo lloraba, lo pensaba, lo dormía...
Y el día que sucedió vino como huracán en la mañana.
Fuerte, sin esperarlo ni verlo. Arrasando calles y corazones.
Se me encoge el alma y me arden las venas.
Me aprieta el corazón y me estalla el cuerpo.
Se derriten mis sentidos y se me duerme el pecho.
Me escuece el recuerdo y me matan los hechos.
Quería que le escribiera, y lo hice desde el principio.
Y hoy, mis dedos van al compás de las teclas de bajar el telón.
La suerte está echada y espero, deseo, quiero, rezo que vaya contigo.
Niño agridulce, en tus ojos se refleja el paraíso y la amargura,
no permitas que tu alrededor te haga vibrar de cólera o locura.
Cuando engañó la verdad
y se sinceró la mentira
Cuando el foso de espinas
No hubo lugar para más.
Mónica Carrillo
jueves, 16 de abril de 2015
martes, 14 de abril de 2015
La importancia
La importancia de llorar.
Hay que llorar, llorar mucho, sentir dolor, creer morir de dolor.
Cuando algo te hace daño qué mejor forma de curarlo, que dejarlo pasar.
No puedes detener una tormenta, solo dejarla que pase, y si luego
logras ver el arco iris, eso que has conseguido.
La importancia de llorar.
Hay que llorar, que se salten las lágrimas, sentir risa, morirte de risa.
Cuando sientes una felicidad explosiva que mejor forma que dejarse llevar.
No puedes detener una subida en la montaña rusa, sube a la cima,
ya bajarás y te quedará una sensación momentánea de alegría.
La importancia de llorar.
Hay que llorar, apretar los ojos, fruncir el cejo y morir de miedo.
Cuando tienes pavor, miedo, no intentes ocultarlo, pueden venir a ayudarte.
No puedes contener el agua de un río en la mano, deja que fluya, y si fluye,
es que el miedo ya pasó y en calma te podrás quedar.
La importancia de reír.
Hay que reír, reírte de todo, reír apasionadamente y celebrar el amor, morir de amor.
Cuando el corazón nos llama y volteamos a mirarle, hay que reír, a carcajadas y sonrisas.
No puedes escapar de las fauces de cupido, y cuando ocurra ríe,
porque el amor a llegado a tu puerta y que mejor forma de celebrarlo.
La importancia de reír.
Hay que reír, ríe a intervalos o de seguido, lo que quieras si mueres de nervios.
Cuando estés inquieto y no sepas que hacer, ríe, ríe, no haces daño a nadie.
No puedes esconder tras de ti una pirámide monumental, se va a notar, va a sobresalir,
y cuando pase, ten el honor de ser una persona normal con sentido y ríe.
La importancia de reír.
Hay que reír, reír muchísimo, quebrar las costillas hasta morir de felicidad.
Cuando algo te hace gracia, hay que explotar con un grito al mundo de alegría.
No puedes empezar a desactivar una bomba cuando quedan 0,1 segundos,
deja que explote, que inunde el espacio con su dulce ruido ensordecedor.
jueves, 9 de abril de 2015
Yo que tú
Yo que tú pararía
Sabes lo que pasa, sabes que pasó
Yo que tú pararía
Ahora desde la lejanía las cosas se ven mejor
Yo que tú pararía
Morir matando es morir dos veces
Yo que tú pararía
Creo que no hace falta que te lo ruegue
Yo que tú pararía
Yo que tú no lo haría
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