Oliverio Girondo, poeta argentino, nacido el 17 de Agosto de 1891 en...
Eso no importa, podemos buscarlo fácilmente.
Todos se pelean, discuten... ordenan demasiados sus cuartos. Están tristes y lo canalizan así.
Cuando esto pasa hay que llorar, llorar como dice Oliverio.
Llorar a chorros.
Llorar a chorros.
Llorar la digestión.
Llorar el sueño.
Llorar ante las puertas y los puertos.
Llorar de amabilidad y de amarillo.
Abrir las canillas,
Compuertas del llanto.
Empaparnos el alma,
La camiseta.
Inundar las veredas con nuestro llanto
Y salvarnos a nado de él.
Asistir a los cursos de antropología, llorando.
Festejar cumpleaños familiares, llorando.
Atravesar el África, llorando
Llorar como un cacui,
Como un cocodrilo.
Si es verdad que los cacuies y los cocodrilos
No dejan nunca de llorar.
Llorarlo todo.
Pero llorarlo bien.
Llorarlo por la nariz.
Por las rodillas.
Llorarlo por el ombligo.
Por la boca.
De hastío, de alegría.
Llorar de frac, de flato, de flacura.
Llorar improvisado y de memoria.
Llorar todo el insomnio y todo el día.
-Oliverio Girondo
-Oliverio Girondo

No hay comentarios:
Publicar un comentario