martes, 14 de abril de 2015

La importancia

La importancia de llorar.
Hay que llorar, llorar mucho, sentir dolor, creer morir de dolor.
Cuando algo te hace daño qué mejor forma de curarlo, que dejarlo pasar.
No puedes detener una tormenta, solo dejarla que pase, y si luego 
logras ver el arco iris, eso que has conseguido. 

La importancia de llorar.
Hay que llorar, que se salten las lágrimas, sentir risa, morirte de risa.
Cuando sientes una felicidad explosiva que mejor forma que dejarse llevar.
No puedes detener una subida en la montaña rusa, sube a la cima,
ya bajarás y te quedará una sensación momentánea de alegría. 

La importancia de llorar.
Hay que llorar, apretar los ojos, fruncir el cejo y morir de miedo.
Cuando tienes pavor, miedo, no intentes ocultarlo, pueden venir a ayudarte.
No puedes contener el agua de un río en la mano, deja que fluya, y si fluye, 
es que el miedo ya pasó y en calma te podrás quedar. 

La importancia de reír.
Hay que reír, reírte de todo, reír apasionadamente y celebrar el amor, morir de amor.
Cuando el corazón nos llama y volteamos a mirarle, hay que reír, a carcajadas y sonrisas.
No puedes escapar de las fauces de cupido, y cuando ocurra ríe,
porque el  amor a llegado a tu puerta y que mejor forma de celebrarlo.

La importancia de reír.
Hay que reír, ríe a intervalos o de seguido, lo que quieras si mueres de nervios.
Cuando estés inquieto y no sepas que hacer, ríe, ríe, no haces daño a nadie.
No puedes esconder tras de ti una pirámide monumental, se va a notar, va a sobresalir,
y cuando pase, ten el honor de ser una persona normal con sentido y ríe.

La importancia de reír.
Hay que reír, reír muchísimo, quebrar las costillas hasta morir de felicidad.
Cuando algo te hace gracia, hay que explotar con un grito al mundo de alegría.
No puedes empezar a desactivar una bomba cuando quedan 0,1 segundos,
deja que explote, que inunde el espacio con su dulce ruido ensordecedor. 


No hay comentarios:

Publicar un comentario