De las batallas de oriente hasta la cercanía de casa,
De las luchas por lo ajeno hasta el desprecio más íntimo.
Cuánto tendrá que pasar hasta que la paz se restaure y todo se vuelva calma.
Cuándo seré consciente. Cuándo aprenderé.
La ironía del destiempo vuelve ahora más fuerte que nunca.
Esta vez ríe a carcajadas, se ahoga incluso. Nunca la podré pillar.
Ponerte un caramelo en la boca y quitartelo.
Ponerte un corazón... y quitartelo. Y dividirlo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario